Increíble descuento vivido en el Carlos Belmonte, con victoria épica para el Albacete ante Las Palmas (2-1) | Resumen y goles
Redactar sobre la trayectoria del Albacete esta temporada resulta tan desafiante como gratificante. El conjunto manchego ha transformado en una forma de arte la capacidad de romper cualquier guion previo con finales épicos, sumando a su historial de encuentros inolvidables una noche cargada de sentimientos a flor de piel. Lo ocurrido a partir del tiempo de descuento fue de tal magnitud que los noventa minutos precedentes parecen pasar a un segundo plano, aunque en realidad fueron fundamentales, ya que el equipo logró este desenlace gracias a su capacidad de resistencia en los momentos críticos.
Apenas se cumplía el minuto seis cuando el equipo canario ejecutó una acción ensayada de pizarra que terminó en las redes locales. Taisei Miyashiro fue el encargado de materializar un centro lateral tras un saque de esquina preparado, obligando al cuadro manchego a afrontar el resto del choque con el marcador en contra frente a uno de los contrincantes más complicados de la competición.
El Albacete asumió el reto con determinación y comenzó a estirarse en busca del empate. Los constantes desmarques de Álex Rubio, la energía de Puertas y las incorporaciones ofensivas de JoGo por la banda fueron construyendo un asedio constante. Para que un desenlace resulte verdaderamente impactante, es necesario crear una trama que invite a mantener la fe en el éxito incluso cuando no hay garantías de que este se produzca.
Ese resultado llegó precisamente por la insistencia y por no bajar los brazos en ningún momento. Con el aliento de más de once mil aficionados en las gradas, los jugadores mantuvieron la presión durante toda la segunda mitad, encadenando aproximaciones y ocasiones de peligro de forma sucesiva sobre el área rival.
La recompensa definitiva llegó en un tiempo extra que el equipo local aprovechó al máximo. En el minuto 92, una intervención de Pepe Sánchez terminó con un balón impactando en el brazo de un defensor; tras la correspondiente consulta con el VAR, se señaló una pena máxima que Jefté transformó con absoluta serenidad para establecer la igualdad.
Sin embargo, el espectáculo no terminó ahí, pues este equipo siempre reserva una sorpresa de última hora. En el minuto cien, cuando el partido agonizaba, Obeng conectó un potente disparo que perforó la portería contraria, desatando una euforia colectiva en un Carlos Belmonte que parece disfrutar especialmente con estos giros dramáticos y apasionantes.
