El Atleti deja al Girona en descenso gracias a una cómoda victoria (0-3) | VIDEO-RESUMEN + GOLES
El Atlético de Madrid se sintió cómodo en todo momento, mientras que el Girona naufragó en su propio empeño sin obtener resultados positivos. Esta dinámica solo podía terminar en un triunfo rojiblanco que, para colmo de los locales, se convirtió en goleada con un tanto en el suspiro final del encuentro. Aunque Míchel pueda considerar el marcador algo exagerado, la derrota fue justa y frena el optimismo tras ganar en Anoeta, dejando al equipo catalán en puestos de peligro durante las vacaciones navideñas.
El estilo de juego del conjunto catalán es precisamente el que más favorece los intereses de Simeone. Al ser un equipo que busca la posesión y arriesga en la salida, permite que los atacantes del Atlético encuentren espacios para correr con libertad. La estrategia del técnico argentino en esta ocasión fue esperar y golpear, priorizando el robo de balón en posiciones comprometidas y buscando remates tras centros laterales para aprovechar cualquier balón suelto en el área.
Bajo esta premisa llegaron las dos primeras dianas del encuentro en la mitad inicial. Koke fue el encargado de inaugurar el marcador con su gol número cincuenta vistiendo la camiseta madrileña, cazando un rechace de la zaga para poner el esférico en la escuadra con un disparo impecable. Antes de marcharse al vestuario, Gallagher aumentó la distancia al finalizar una transición rápida con un tiro que tocó en un defensor antes de entrar en la portería.
El único contratiempo para el equipo visitante fue la sustitución obligada por la lesión de Nico González, que dio paso al centrocampista británico. Por lo demás, el panorama fue inmejorable para el bloque del Cholo, salvando un susto monumental tras un testarazo accidental de Witsel hacia su propia meta que Oblak detuvo con una estirada prodigiosa cuando la pelota ya se colaba en las redes.
Esa fue prácticamente la única llegada con peligro de un Girona que controlaba el balón de forma intrascendente en la zona media, pero que se mostraba muy frágil en defensa y sin ideas en el ataque. El equipo echó mucho de menos la claridad y el desborde de Ounahi, quien se encuentra ausente por sus compromisos internacionales en el torneo africano.
Tras el intermedio, Míchel buscó una reacción dando entrada a Asprilla, pero el joven colombiano no logró cambiar el rumbo del choque y volvió a mostrarse como un proyecto de jugador aún por madurar. La situación empeoró para los locales cuando el Atlético decidió adueñarse también de la posesión, manejando el ritmo del partido a su antojo y sin conceder ninguna grieta en su estructura táctica.
Una intervención de Oblak ante un intento de Àlex Moreno fue el último aviso del Girona antes de que Simeone moviera el banquillo con tres cambios para recuperar el vigor físico de sus hombres. El plan funcionó a la perfección, logrando dormir el encuentro hasta que Griezmann puso el sello definitivo en el último minuto del descuento, confirmando una victoria contundente que castiga seriamente la falta de solidez del equipo gerundense.
