Valverde mantiene al Madrid en la lucha «sobre la bocina» (1-2) | Resumen y goles

El Real Madrid recuperó la fortuna que le había sido esquiva recientemente tanto dentro como fuera del terreno de juego ante un Celta de Vigo que no logró mostrar su potencial habitual. Aunque el conjunto madrileño dominó el segundo tiempo, el destino pudo cambiar con un disparo de Aspas que impactó en la madera cerca del final, pero la suerte se decantó del lado de los visitantes cuando Valverde aprovechó un rebote defensivo para sellar el triunfo del equipo de Arbeloa en el tiempo de descuento.

La disposición del Real Madrid en Balaídos fue notablemente superior a la vista en sus compromisos anteriores frente a Osasuna y Getafe. Desde el inicio, la intención fue clara y Vinicius estuvo a punto de abrir el marcador a los ocho minutos con un remate ajustado que terminó golpeando el poste.

Poco después, Tchouaméni avisó con un potente disparo de pierna zurda que rozó la portería, siendo el preludio de lo que vendría inmediatamente después. Tras un saque de esquina ejecutado con rapidez por Trent en combinación con Arda, el balón regresó al centrocampista francés, quien esta vez no perdonó y, con un toque de fortuna tras desviarse en el poste, anotó el primer tanto del encuentro antes del primer cuarto de hora.

A pesar del dominio inicial visitante, el Celta empezó a dar señales de peligro y Courtois tuvo que emplearse a fondo para evitar el empate, aunque la jugada terminó anulada por posición adelantada. Sin embargo, la insistencia local dio frutos cuando un envío largo hacia Williot expuso las carencias de la zaga madrileña, permitiendo que Borja Iglesias aprovechara una asistencia precisa para poner la igualdad en el marcador tras superar la marca de la defensa.

Antes de que terminara la primera mitad, el guardameta belga volvió a ser determinante para mantener las tablas en el marcador. En una nueva aproximación peligrosa, Williot intentó finalizar la jugada él mismo con un remate que, aunque no fue del todo colocado, exigió una intervención rápida y efectiva de Courtois abajo.

Al retomar las acciones, el Real Madrid recuperó la intensidad mostrada al comienzo, volcándose con mayor insistencia sobre el área rival durante gran parte del complemento. Pese al control del balón, al equipo le costaba generar peligro real, acusando la falta de un rematador puro en el área tras la ausencia de Gonzalo en la alineación titular.

Ante la dificultad para romper el muro defensivo, el joven canterano Thiago Pitarch intentó cambiar el rumbo con un par de disparos lejanos muy peligrosos. No obstante, el protagonismo del encuentro se trasladó a las decisiones arbitrales y a las constantes reclamaciones por parte de los jugadores madridistas.

Las tensiones aumentaron cuando el equipo blanco solicitó un penalti sobre Arda Güler y, posteriormente, otra pena máxima por una supuesta mano de Jutglá. Tras revisar las imágenes en el monitor del VAR, el colegiado Ortiz Arias decidió no señalar nada al considerar que existía una infracción previa de Palacios que invalidaba la acción posterior.

Con el reloj avanzando y la necesidad de sumar los tres puntos, el Madrid se lanzó al ataque, dejando espacios que el Celta intentó aprovechar con la entrada de Iago Aspas. El capitán celeste estuvo a punto de sentenciar el duelo con un remate técnico que se estrelló nuevamente en el poste, dejando mudo al banquillo visitante en los instantes finales.

El Celta tuvo una oportunidad más para llevarse la victoria en un contragolpe letal de El Abdellaoui, pero una intervención defensiva providencial de Ferland Mendy evitó el desastre, evocando grandes acciones del lateral francés en competiciones europeas previas.

Finalmente, en el último suspiro del tiempo añadido, el Real Madrid encontró la recompensa a su insistencia tras una recuperación de Manuel Ángel que derivó en un centro de Trent. Aunque el envío no encontró rematador directo, un rechace defectuoso de la zaga cayó en las botas de Federico Valverde, cuyo potente disparo se desvió en un defensor para engañar al portero Radu y establecer el definitivo uno a dos.

El encuentro concluyó entre protestas y dudas, mientras el árbitro consultaba con la sala de video arbitraje una posible falta en el inicio de la jugada del gol. Tras unos segundos de incertidumbre, el tanto fue validado y el equipo blanco pudo celebrar una victoria sufrida en tierras gallegas.