El Atleti necesita un hat-trick de Julián para salvar el partido ante el Rayo (3-2) | VIDEO-RESUMEN + GOLES

El Atlético de Madrid retoma la senda del triunfo a costa del Rayo Vallecano en el derbi madrileño de LaLiga, disputado este miércoles en el Metropolitano, a pesar de que correspondía a la jornada del sábado. El conjunto dirigido por Diego Simeone consigue su segunda victoria de la temporada, no sin sufrir y gracias a quien el técnico argentino ha calificado como su mejor jugador: Julián Álvarez, autor de un triplete que sirvió para inaugurar el marcador y poner fin al sufrimiento que presagiaba una remontada en contra.

Tras los habituales minutos iniciales de estudio, las imprecisiones casi le cuestan caro al Rayo cuando Jozhua Vertrouwd le entregó involuntariamente un balón franco a Connor Gallagher, que el británico desaprovechó por un mal control. Sin embargo, la mejor oportunidad en los primeros instantes fue de Antoine Griezmann, quien encontró espacio por el centro para quedarse solo frente a Guerra y poner a prueba al portero visitante, que cubrió bien el primer palo.

Fue el preludio del primer gol, obra de Julián Álvarez, rematando en el segundo palo un centro preciso de Marcos Llorente desde la derecha (minuto 15). Primer cuarto de hora de partido y primer tanto en el Metropolitano, que se animaba en una noche más fría de lo habitual para esta época.

El Rayo intentó reaccionar después del shock, pero lo máximo que consiguió fueron dos centros de Isi Palazón que Oblak despejó de puños. El Atlético dominaba, aunque su irregular inicio de temporada no invitaba a la confianza excesiva.

Pasada la media hora, en una incursión por la izquierda, Fran Pérez le ganó la espalda a Nahuel Molina y su centro no pudo ser rematado con comodidad por Alemao, quien reclamó penalti de Hancko. El central eslovaco interpuso el cuerpo providencialmente para evitar el empate, si bien el delantero rayista pidió la pena máxima. El que sí remató en posición cómoda fue «La Araña» Álvarez, tras un centro de Molina, pero la envió al mismo sitio que Alemao sin tener a nadie que lo incomodara.

El Rayo advertía de su capacidad para generar peligro con poco, frente al dominio del Atlético, y tantos avisos acabaron pasándole factura a los de Simeone. Pep Chavarría, desde muy lejos, pero sin oposición, no se lo pensó y la colocó en la misma escuadra cuando ya se acercaba el minuto 45.

Los de Iñigo Pérez fueron recibidos con pitos al salir del vestuario, tratando la grada local de ejercer presión, pero los vallecanos no se amedrentaron e Isi tuvo el 1-2 en un rechace dentro del área chica, aunque esta vez Oblak sí salvó a quemarropa. El Atleti tenía que reaccionar y Simeone dio entrada a Giuliano y Nico González; este último tuvo una ocasión de cabeza tras otro centro de Llorente.

El Atlético iba mejorando con los refuerzos e Iñigo reaccionó con otro cambio triple, haciendo entrar a Pathé Ciss, Pacha Espino y Álvaro García. A partir de ese momento se vivieron minutos con oportunidades de ida y vuelta, teniendo Giuliano una clara en un buen control frente a un balón largo. Guerra salvó el mano a mano con la ayuda de Lejeune, si bien sufrió un lamentable choque con el delantero local.

Antes de la entrada de Raspadori al campo por parte del Atlético, avisó Balliu para el Rayo con una volea desde fuera del área que estuvo a punto de colarse nuevamente por la escuadra. Simeone introducía todo el arsenal ofensivo libre en busca de la victoria, que de nuevo veía escaparse tras haberse adelantado. Sin embargo, seguía sin aparecer Álex Baena, la novedad en la convocatoria y uno de los jugadores con más talento de su plantilla.

A pesar del dominio local, el gol podía llegar para cualquiera, como se encargó de recordar Álvaro García en una jugada llena de intriga. El delantero del Rayo anotó tras superar a la defensa rojiblanca por la espalda y regatear a Oblak. Su gol fue anulado en primera instancia, pero la revisión del VAR lo dio por válido (minuto 78).

El tiempo se le echaba encima al Atleti y su ataque en tromba encontró el premio del empate en el minuto 80, cuando Julián Álvarez logró su segundo tanto tras aprovechar el rechace de Batalla al remate de cabeza de Giuliano. Eso hizo reaccionar a la afición colchonera, empujando a su equipo a consumar la remontada.

Dos minutos después, el «Cholito» estrelló el balón en el larguero a puerta vacía tras un gran centro de Raspadori. Luego fue el italiano quien tocó madera en una posición algo más forzada tras un centro de Llorente. Un gran partido para ver si no se simpatizaba con ninguno de los dos equipos.

Con tantas ocasiones fallidas, tenía que aparecer el único con la puntería suficiente para ponerla en la escuadra con su zurda y devolver la fe al Metropolitano: Julián Álvarez, hat-trick y remontada a dos minutos de cumplirse los 90 reglamentarios. Aunque se añadieron siete minutos, el gol fue demasiado mazazo moral para un Rayo que luchó y puso en aprietos al Atlético, pero no encontró antídoto para «La Araña». Ahora toca el otro derbi contra el eterno rival.