Un penalti transformado en el 96′ por Yamal, salva al Barça de la derrota (1-1) | Resumen y goles

Hay noches en las que es necesario dar por bueno el simple hecho de salir ileso, especialmente cuando se trata de una eliminatoria continental que arranca en territorio inglés. En esa tesitura se encontraba el Barcelona, un equipo que acusa un desgaste físico creciente y que fue incapaz de imponer su fútbol ante un Newcastle que ocupa la zona media de la Premier League. La escuadra blaugrana dio la sensación de haber agotado sus reservas de energía hace apenas una semana, durante el esfuerzo realizado en la remontada copera frente al Atlético de Madrid.
Sin capacidad para controlar el ritmo del encuentro ni un instante, el grupo dirigido por Hansi Flick estuvo muy cerca de regresar a casa con una derrota dolorosa. Harvey Barnes pareció asestar el golpe definitivo en los minutos finales, pero un penalti provocado por Dani Olmo y transformado por Lamine Yamal en el tiempo de descuento evitó que los catalanes tuvieran que encomendarse a otra gesta heroica en el Spotify Camp Nou el próximo miércoles. Pese al empate agónico, la resolución de la llave sigue totalmente abierta y sin un favorito claro.
En Newcastle existe una superstición que vincula el avistamiento de una urraca con la desdicha y de dos con la prosperidad. El infortunio pareció cebarse con la expedición azulgrana antes de empezar, al confirmarse la baja de Eric García por problemas musculares. Ante las ausencias de Koundé y Balde, Flick tuvo que recomponer una zaga mermada con el regreso de Araujo al once inicial. El uruguayo, que apenas había tenido rodaje recientemente, volvió a Inglaterra para actuar como lateral, desplazando a Cubarsí y Gerard Martín al centro de la defensa, mientras Cancelo ocupaba el flanco izquierdo y Lewandowski se mantenía como la referencia ofensiva.
Tal como se preveía, el equipo de Eddie Howe saltó al campo con una intensidad arrolladora, forzando varios saques de esquina en los primeros compases y superando físicamente a un Barcelona que sufría en cada duelo individual. El recuerdo de la reciente goleada encajada en el Metropolitano condicionó el juego de los visitantes, que se vieron obligados a recurrir a balones largos hacia Lewandowski ante la imposibilidad de salir jugando desde atrás. Esta desconexión ofensiva generó frustración en Pedri, mientras el balón volaba más de lo que rodaba, dificultando la participación de figuras como Raphinha o Lamine Yamal frente a una presión asfixiante de Joelinton y Ramsey.
El Barcelona se vio obligado a resistir y a tratar de ganar metros de forma muy pausada. Pedri y Fermín buscaron generar una profundidad que Lamine Yamal no encontraba, vigilado de cerca por un sistema de ayudas defensivas muy férreo. A pesar de las dificultades y de algunas pérdidas comprometidas de balón, el conjunto catalán logró alcanzar el entretiempo con la portería a cero, algo vital para intentar reajustar el esquema y mejorar la imagen mostrada durante unos primeros cuarenta y cinco minutos de mucha inseguridad.
Aunque el técnico local había sugerido que su equipo solía bajar el rendimiento en las segundas partes, el inicio del complemento en Saint James’ Park desmintió esa teoría. El Newcastle mantuvo el empuje y Joan García tuvo que intervenir con acierto para evitar el primer tanto tras un infortunio defensivo de Gerard Martín. El Barcelona, presa de la ansiedad y falto de frescura, aceptó un intercambio de golpes que no le favorecía, aunque Lewandowski estuvo cerca de marcar tras un servicio de Raphinha. Ante la falta de control, ambos banqueros movieron sus piezas: Howe dio entrada a Gordon y Murphy, mientras que Flick sustituyó a Pedri por Olmo y a Lewandowski por Rashford en busca de una reacción que el físico ya no permitía sostener.
