El Oviedo resiste y saca un punto ante el Espanyol (1-1) | Resumen y goles
A pesar de que el Real Oviedo logró tomar la delantera en el RCDE Stadium y gozó de algunos acercamientos peligrosos en el tramo final, el Espanyol mostró una superioridad abrumadora sobre los pupilos de Almada durante casi todo el choque. La primera mitad fue, posiblemente, uno de los periodos donde el conjunto azul se vio más sometido por un rival en lo que va de curso. El empate resultante aporta poco a sus aspiraciones, dejando la zona de salvación a una distancia considerable de ocho puntos.
El esquema inicial de Guillermo Almada presentó a Fonseca en la zona ancha con Ilic y Thiago Fernández ocupando los costados. Desde el pitido inicial, el cuadro periquito dominó todas las facetas del juego. Una presión deficiente de los visitantes permitió que Terrats generara la primera transición de peligro, que terminó en una infracción sobre Dolan. El equipo de Manolo González controlaba el ritmo, ganaba los duelos y llegaba con claridad al área contraria. Sin embargo, en una de las escasas ocasiones en las que el Oviedo hilvanó juego, llegó el sorprendente primer tanto. Ilic inició la jugada por la derecha, el balón circuló hasta Thiago Fernández y, tras un rechace de la defensa, el argentino asistió para que Reina batiera a Dmitrovic con un disparo certero.
Resulta llamativo que el Real Oviedo se haya adelantado en el marcador en siete de los once partidos dirigidos por Almada, logrando la victoria en apenas una ocasión de las diez previas. En Cornellá, la ventaja no reflejaba lo que sucedía en el césped, pues el equipo carbayón se mostró incómodo en todo momento. El Espanyol no varió su plan y Carlos Romero se convirtió en una pesadilla por la banda izquierda, aprovechando las facilidades defensivas de Ilic. Aarón Escandell tuvo que emplearse a fondo con una gran estirada para evitar el empate, mientras que poco después el colegiado Alberola Rojas decidió no señalar un posible penalti reclamado por El Hilali.
El guardameta oviedista volvió a salvar a los suyos al desviar un remate de Dolan en pleno acoso local. Los visitantes eran incapaces de construir juego y solo encontraban alivio en las faltas recibidas por Reina y Viñas al proteger el esférico. La tensión entre los jugadores del Oviedo era evidente ante la falta de respuestas, hasta que se produjo el empate más lógico dada la insistencia blanquiazul. En una jugada donde la medular azul no opuso resistencia y Javi López no llegó a cerrar el centro de Ngonge, Carmo falló en el despeje y Kike García aprovechó la libertad de marca para establecer la igualada.
La tónica se mantuvo tras el descanso, con el peligro rondando constantemente la portería de Escandell. El portero volvió a ser protagonista al detener los intentos de Ngonge y Dolan en nuevas transiciones locales. Buscando una reacción, Almada realizó un triple cambio dando entrada a Colombatto, Ilyas Chaira y Hassan, mientras que en el bando contrario Pere Milla reemplazaba a un activo Ngonge. Nacho Vidal intentó proyectarse en ataque en un par de ocasiones, pero sus intervenciones terminaron en faltas ofensivas que frenaron cualquier progresión.
El dominio local era absoluto y Escandell tuvo que intervenir nuevamente ante un centro envenenado de Carlos Romero. Con la entrada de Roberto Fernández, el Espanyol redobló su apuesta ofensiva y llegó a marcar por mediación de Pere Milla, aunque el tanto fue anulado por una posición antirreglamentaria evidente. En el minuto setenta y dos, Santi Cazorla ingresó al campo bajo una calurosa ovación del estadio. Su entrada coincidió con un par de llegadas del Oviedo: primero un disparo de Fede Viñas que se marchó alto y después un intento de Ilyas Chaira que obligó a intervenir a Dmitrovic tras más de una hora de sequía ofensiva.
En los últimos minutos, el Oviedo pareció encontrar algo de aire ante el desgaste anímico del rival por no haber culminado la remontada. Ilyas Chaira cabeceó un servicio de Javi López a las manos del portero y el propio lateral derecho estuvo cerca de marcar con un tiro cruzado que rozó el poste. La pausa que aportó Cazorla permitió a los azules vivir sus mejores momentos, aunque Escandell tuvo que realizar la parada de la noche al sacar una mano milagrosa ante un testarazo de Roberto Fernández. El encuentro terminó con un asedio final infructuoso y el Real Oviedo logró conservar un punto que sabe a poco, frente a un Espanyol que sigue sin conocer la victoria en lo que va de año.
